Arnalda Dávila

La historia de éxito de la Sra. Anarda Dávila es un inspirador relato de resiliencia y superación que comenzó en el año 2008, cuando obtuvo su primer préstamo de L1200 con Financiera MiCrédito Honduras, para invertir en su ganado. Pero lo que hace que su historia sea aún más conmovedora es su inquebrantable capacidad para afrontar las adversidades que la vida le ha presentado, incluyendo la dolorosa pérdida de su esposo.


Sin embargo, la Sra. Anarda encontró una fuerza interna excepcional para seguir adelante, por el bienestar de su pequeña nieta con discapacidad física después de contraer el Zika a los cuatro meses de edad, a la que ha cuidado y criado como a una hija. Durante estos años, Financiera MiCrédito Honduras se convirtió en su sólido apoyo financiero, brindándole la oportunidad de acceder a varios créditos y la estabilidad económica necesaria para cuidar de su amada nieta.

Es por esa razón que cada vez que se refiere a Financiera MiCrédito Honduras, lo hace con un profundo agradecimiento en su corazón. “Los préstamos me han ayudado mucho”, dice la Sra. Anarda. “Gracias a ellos, pude ayudar a mis seis hijos a avanzar y todos completaron sus estudios. He podido comprar estas tierras, que antes eran de mi suegro, y he hecho muchas mejoras en mi casa.”

Con un legado de responsabilidad, honestidad y amabilidad, la Sra. Anarda ha mantenido una excelente categoría durante los últimos 15 años que ha sido cliente de Financiera MiCrédito Honduras. En la actualidad, cuenta con un préstamo de L11,000.00, con el apoyo de su dedicado Oficial de Crédito, Carlos Mercado. La historia de la Sra. Dávila no solo es un ejemplo de éxito, sino un testimonio vivo del impacto positivo que Financiera MiCrédito Honduras tiene en la vida de las personas. A pesar de la tristeza que experimentó con la pérdida de su esposo, la Sra. Anarda ha logrado mantener su hogar económicamente estable, invirtiendo sabiamente los créditos en su hogar y ganado. Doña Anarda ha encontrado una manera de generar ingresos adicionales durante la temporada de diciembre vendiendo pan y nacatamales. Con las ganancias, ella se asegura de comprar alimento para sus cerdos y pollos, los cuales cría con mucho cuidado y dedicación. Hace siete años se llevó a cabo una reunión con su grupo que formó con sus vecinos “Chacaras Unidas” y ella ha sido su presidenta desde entonces. Y a pesar de los obstáculos, la Sra. Anarda se desplazó con su nieta en brazos para asistir a la reunión. Las fotografías de ese encuentro capturaron su determinación y esfuerzo, con su nieta y su ganado como símbolos de perseverancia. Anarda no solo ha sido una cliente responsable, sino que también ha sido una constante fuente de motivación para su grupo. Su historia ejemplifica de manera conmovedora que, con el apoyo adecuado y una actitud positiva, las personas pueden superar desafíos y alcanzar el éxito.